miércoles, 20 de junio de 2012

DATOS Y ESTADÍSTICAS

Somos vecinos del Estado que viene arrastrando el segundo lugar en robo de autos: Nuevo León. Sólo rebasado por el Estado de México.

En territorio zacatecano, más que la preocupación por los robos, preocupa que esté posicionado como uno de los lugares en donde se da "el robo con violencia", o despojo de la unidad con violencia innecesaria. No somos ajenos a las noticias de lo que se ha desatado en las carreteras, y el hecho de que abandonen a los asaltados, ya no tanto en la carretera misma, sino en ocasiones en despoblado, y lesionados.

Ante el crecimiento del "despojo" de unidades, los seguros se han encarecido. Antes, la lógica nos decía, que por el hecho de que el auto se descontinuaba un año más, en consecuencia la póliza saldría más barata; hoy vemos que no es así, sobre todo en las marcas más robadas.

jueves, 14 de junio de 2012

DAÑOS A TERCEROS: LA COBERTURA MÁS IMPORTANTE

Los argumentos más comunes de quienes se resisten a contratar un seguro son (a parte de no tener dinero), que manejan con precaución, que guardan su auto en cochera, que casi no lo utilizan, etc. Eso proyecta que las personas sólo nos hacemos una idea de lo que le puede pasar a nuestro auto, pero no consideramos lo que el nuestro (en combinación con el chofer) le puede ocasionar a otro, al patrimonio del Estado, o a las personas. Todo esto, englobado en la cobertura que también se conoce como: Responsabilidad Civil

Decidimos correr el riesgo de solventar lo que le pase a nuestra unidad en contraposición al pago de un seguro. Es viable desembolsar en caso de que se dañe el auto propio. Es viable soportar la pérdida del mismo sin que nuestra economía se vea demasiado afectada. Pero, siendo catastróficos, ¿si chocamos a otro auto?. Ahí el gasto ya implica el propio y el ajeno. ¿Si atropellamos a una persona?, ¿si dañamos el patrimonio del Estado?, patrimonio que las autoridades cobran como si fuera nuevo. ¿Podemos afrontarlo económicamente?.

Muchas veces se desestima la adquisición del seguro para los daños de nuestra unidad, que por que comúnmente el costo es menor al deducible; y se desestima también la cobertura del robo que por que ya no vale tanto. Pero por mucho, no hay que desestimar la cobertura de los Daños a Terceros. En nuestro auto podemos causar un caos, y que quede en lo material, ¿pero cuando el daño es a las personas?, los gastos médicos, según la gravedad, suelen salir más caros que la reposición de un auto.

Las cifras lo dicen todo: deducible del 5% en daños a su auto, deducible del 20% en cristales, 10% en robo. Dos o tres golpes: nos gastamos cinco mil, diez mil pesos, etc. Robo del auto: nos lo reemplazan o indemnizan con setenta, cien, ciento cincuenta mil pesos (sólo por mencionar algunas cantidades). ¿Pero Daños a Terceros?: Considerando la relevancia de esta cobertura por lo que ya se mencionó, todas las aseguradoras emiten con no menos de 500,000 para el amparo de esta cobertura.

Asegure su auto, no por que le peguen o se lo roben, sino por lo que Usted (y su auto) puedan ocasionar.

miércoles, 13 de junio de 2012

POR QUÉ NO LE RESPONDE SU ASEGURADORA?

En nuestro país aún no se encuentra muy arraigada la cultura del Seguro. Y gran parte de ese desarraigo no es solamente por cultura, sino por desconfianza. Un gran número de personas cree que aunque contrate uno, la aseguradora no le responderá. De por sí el hecho de comprar algo intangible ya marca cierta renuencia. Estamos acostumbrados a comprar recibiendo algo a cambio, y en eso de los seguros sólo compramos una posibilidad, y esa posibilidad a veces se convierte en una interrogante: ¿habrá respuesta cuando suceda algún siniestro?.

Aunque lo deseable al contratar un seguro es no utilizarlo, comúnmente se piensa también que por cualquier cosa que pase ahí está el seguro, y no es así: En alguna ocasión, una persona al contratarme uno tuvo la precaución que debe tener toda persona al contratar. No preguntó qué le cubría en caso de comprarlo, preguntó qué no le cubría.

Para empezar, un seguro es sinónimo de "accidente", lo que quiere decir que hay una línea entre lo "accidental" y lo "intencional". ¿Qué cubre el seguro?, accidentes. Y lo único intencional que cubre es el robo, porque no hay robo accidental. Nos roban el auto con toda intención.

En consecuencia, hablando de intención, independientemente del robo del vehículo, un ataque intencional al mismo tampoco se cubre; lo que equivale a vandalismo. Hay cuestiones como huelgas y mítines en los que la intervención de la autoridad influye en que un seguro responda o no. Ir contra las órdenes de una autoridad en algún operativo o disposición, y que resulte en un accidente, tampoco se cubre. No se le ocurra manejar en caminos intransitables, se entiende que está consciente del riesgo. Si no tiene dinero para el mantenimiento de su auto en óptimas condiciones, no compre el seguro, un accidente que se achaque a la falta de mantenimiento no se cubre; el robo es independiente de ésto.

En relación a la portación de licencia, el estado de ebriedad y el abuso de confianza entre familiares (para el uso del vehículo), varían las políticas de las aseguradoras. Así que pregunte, pregunte mucho antes de contratar su seguro.